Sashieg | Martín Blázquez

Sashieg / 2008

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Japón funde magistralmente el espíritu de lo antiguo y lo nuevo, el pasado y el futuro, una compleja cultura caleidoscópica que mezcla el agitado Tokio de los neones y rascacielos con la pausada contemplación de los paisajes de templos sintoístas ycerezos en flor. Un luminoso manto de color blanco que parece cubrir sus calles nos remite a la cara tecnológica de esa parte moderna del país. En cambio, bajo esa luz todavía hoy es posible encontrar mujeres geishas que nos trasladan a la belleza de los exquisitos rituales de sus tradiciones centenarias.

Esa convivencia de estos mundos tan diferentes y aparentemente tan opuestos que se produce en la cultura japonesa no es algo ajeno a la esencia de cada uno de nosotros. Todos acarreamos la suma de nuestras propias contradicciones. Quizás porque en la existencia de estas discordancias es realmente donde encontramos la verdadera armonía en nuestras vidas.Y ahí es donde apreciamos que Japón no está tan lejos como imaginábamos.

Martín Blázquez